miércoles, 3 de abril de 2013

Huellas de guerra

Que EE.UU. intervenga en conflictos de otros países es cosa común que rápidamente olvidamos. Pero que Colombia se ponga a su servicio para estos fines, sin que nos enteremos siquiera de las consecuencias de esta intromisión, es cosa que no tendría por qué pasar. No muchos recuerdan la guerra de Corea. De los pocos que la recuerdan son escasos los que saben algo de lo que pasó allí. De los que lo saben, todavía queda alguno que lo vivió. Lo malo es que, probablemente, sigue viviendo estas pesadillas en sus locuras.